No es muy justo hacerla ahora, una semana después. O sí, porque lo que ha ocurrido con este capítulo que pone punto y final a la historia de Lost es que, cuanto más tiempo pase más nos va a emocionar. Estaba hecho para eso.

Claro que me hubiera gustado que se comenzara a homenajear a los fans respondiendo a todas nuestras incógnitas capítulos antes, pero quiero pensar que no se nos ha mostrado porque no se ha pretendido; tal y como ocurre en nuestra existencia, no siempre sabemos lo que pasó antes de antes de antes... queremos saber de dónde salía la madre adoptiva de Jacob y AntiJacob, cómo se llamaba y quien la llevó a la isla, pero dormimos tranquilos sin saber dónde nació nuestra abuela o quien vivía antes en el piso que habitamos ahora. Nos enfadamos por no conocer exactamente de dónde salía esa energía tan especial, pero la mayoría morirá sin interesarse lo más mínimo por el funcionamiento del motor que mueve nuestro coche... "hay preguntas que sólo conducen a otras preguntas" y Lost, por mucho que nos pese, no es la Biblia.
El problema reside en que en un principio nos hicieron creer que TODAS las incógnitas y sus correspondientes respuestas eran importantísimas para saber de qué iba la serie; que en un momento dado íbamos a decir: ¡vale! ¡ahora lo entiendo todo! Y va ser que no.

En definitiva, nos "hijos de Lost" no nos quedamos huérfanos; hay grandes series que ver, empezando por Dexter y Fringe, sin embargo no creo que vuelva a haber en años una serie que sea capaz de aunar todo lo que ha aunado Lost, de emocionar como como lo ha hecho y de cambiar la manera de ver televisión. Decía hace unos días Daniel Dae Kim (el actor que interpreta a Jin) que es imposible mantener una conversación sobre televisión en el siglo XXI sin mencionar a Lost y yo creo que tenía toda la razón.