Estos días me han dado tiempo a acabar Sexo en Nueva York… ¡al fin puedo decir que he visto la serie entera! ya sé de qué va el asunto al completo y me propongo volver a ver las dos pelis próximamente para poder alegrarme y enfadarme como es debido. Prometo dedicarle una nueva entrada a Carrie y compañía, pero ahora me ronda por la cabeza una novedad que se va a convertir en una de esas series cuyo título empezaréis a escuchar por todos lados… hasta que acabéis cayendo y terminándola en una semana, como he hecho yo.
Modern Family
Así que llama la nueva criatura. Ahora entiendo que me recomendaran una serie familiar de estas características; es una comedia genial y me río muchísimo con las aventuras y desventuras (y sobre todo con las rarezas) de sus protagonistas; los integrantes de tres familias muy diferentes: una pareja de gays recientemente convertidos en padres al adoptar a una niña vietnamita, una familia numerosa y un matrimonio con una diferencia importante de edad y el hijo de ella.
La serie está pensada en formato de falso reality, algo que me desternilla… los momentos de las miradas cómplices a la cámara o los del “confesionario” en los que los actores hablan con la cámara mientras se van intercalando otras imágenes ya eran buenísimos en The Office y siguen cumpliendo su objetivo aquí.
Siguiendo esa comparación, la verdad es que sí he notado la influencia de haber visto antes The Office y no haberme encontrado con este formato de golpe. La serie ya de por sí es buena, pero la novedad y la frescura que da el ver algo nuevo es una característica que gustará mucho a todos aquellos que no conozcan a la pandilla de Dunder Mifflin (empresa en la que transcurre toda la acción de The Office). Además de lo parecido en carácter y humor entre el padre de la familia numerosa con Michael Scott, protagonista de la serie ya mencionada. Al principio canta incluso demasiado, pero saben ir encaminándolo a medida que pasan los capítulos.

También me parece destacable la introducción en una serie de una pareja homosexual adoptantes de una niña. Hay gente que duda que los gays puedan ser buenos padres simplemente por el hecho de ser gays y creo que la televisión y la ficción internacional y nacional pueden jugar un papel muy importante a la hora de normalizar estos temas. Porque, sin querer meterme mucho en temas políticos, si una persona puede ser buen padre o buena madre independientemente de con quien se acueste, ¿porqué lo va a dejar de ser cuando tenga una tendencia sexual determinada¿ en Modern Family van con pies de plomo (todavía no he visto un beso en los labios entre la pareja gay) pero avanzan en la manera de concebir la situación como algo “normal”.
Mis personajes preferidos son, sin duda, Cameron (el gay gracioso) y Gloria (la joven colombiana casada con un millonario sexagenario). Aunque ninguno tiene desperdicio y todos tienen sus momentazos, a ellos les he cogido especial cariño.
La serie por ahora sólo cuenta con una temporada y creo que un canal español ha comprado sus derechos de emisión, así que quien quiera algo liviano, para pasar un buen rato y ver algo que va a dar que hablar, está a tiempo (idem con Glee, puestos a recomendar).